miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ingredientes para una start-up (II/II)

(Fomento San Sebastián)

La semana pasada compartí con vosotros mis notas de la conferencia de Mathieu Carenzo sobre start-ups, modas y modelos de negocio, presentada en la semana de la innovación y organizada por Fomento San Sebastián.

A continuación de la conferencia, los mentores del programa Ekin+ ofrecimos a los emprendedores diez consejos que me gustaría compartir con vosotros.
  1. Equipo: Íñigo Ugarte explicó que es vital para cualquier iniciativa. Hizo especial mención a encontrar la dirección adecuada. Finalmente recalcó que la idea no vale nada sin un equipo.
  2. Coste variable: Íñigo relató su experiencia en Wavegarden, donde nunca invirtieron más de lo necesario en cada momento. Los costes fijos limitan la capacidad de maniobra del emprendedor y lo pueden ahogar.
  3. Metodología: Gabriel López abogó por el uso de metodología, especial mención de lean start-up. Se destacó la importancia de aprender de la interacción con el cliente y estar preparados para pivotar en cualquier momento.
  4. Conversar: Íñigo Irizar destacó la importancia de las conversaciones con el equipo y los clientes. De hecho, el grado de avance del proyecto se puede medir con el número de conversaciones diferentes.
  5. Pedir consejo: Un servidor animó a buscar expertos y pedir su consejo. La gente está dispuesta ayudar, más aún, halagada de que se la considere un experto. No tener miedo a que te roben la idea. Utilizar nuestra red de contactos para ayudar a los emprendedores a llegar a expertos ha sido lo más apreciado y útil del programa. Siempre terminar la conversación preguntando por otras dos personas que te puedan ayudar.
  6. Foco: Carlos Polo aconsejó enfocarse en el problema a resolver. Esto permitirá venderlo y resolverlo.
  7. Fracaso: Carlos también reflexionó sobre lo sobrevalorado que está el fracaso. Aunque es cierto que la metodología lean admite cientos de microfracasos, nadie quiere o busca fracasar. Me recordó una entrevista a Marc Andresseen en la que explicaba que el fracaso en la táctica es útil, puesto que debes ser flexible, mientras que en la estrategia es catastrófico, se necesita una idea clara de a dónde se quiere llegar e ir a por ello con todo.
  8. Resiliencia: Iker Fernández puso el foco el lado humano de emprender. La soledad del emprendedor es dura. El emprendedor necesita resiliencia, saber gestionar las emociones.
  9. Ser asertivo: Iker reflexionó sobre lo único que tienes desde el momento que naces: energía y tiempo. Hay que gestionarlos. Ser asertivo, saber decir no, no caer en la "oportunitis".
  10. Elegir al inversor: Guillermo Arregui invitó a investigar quién es el inversor. La relación con tus inversores es como un matrimonio, solo que con un divorcio más difícil. No tener temor a pedir referencias a otros emprendedores que han trabajado con ellos.
Espero que estas ideas te sean útiles. Hasta la próxima entrega.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Ingredientes para una start-up (I/II)

(Turismo San Sebastián)

En el marco de la semana de la innovación organizada por Fomento San Sebastián, Mathieu Carenzo presentó una conferencia titulada "Start-ups – sectores y modelos de negocio: ¿Qué es caliente? ¿Qué es frío? Modelos de negocio y Estrategia: ¿Cómo acelerar el crecimiento de una start-up?” Me gustaría compartir mis notas con vosotros.

Mathieu empezó su conferencia destacando los desafíos crónicos reales de las start-ups:

  • Necesidad de clientes
  • Canales de distribución 
  • Equipo "completo"

La financiación no es el principal problema de una startup. El negocio se financia vendiendo y cobrando. La idea que transmitía es que el inversor es solo un puente, no es la solución.

¿Qué es lo que motiva a un inversor a invertir en un sector? Un inversor tiene que conseguir retornos para sus socios. Estos retornos se consiguen con salidas. Es por eso que los inversores funcionan por modas y las modas las determinan las últimas salidas.

Sectores de moda en España actualmente:

  • Fintech
  • Talent marketplace
  • Last-mile logistic

El consejo de Mathieu fue que el emprendedor no debe seguir las modas, debe adelantarse a ellas. Añadió la advertencia: las modas de Silicon Valley no son necesariamente aplicables en España.

El emprendedor debe escoger al inversor que le aporte lo que en realidad necesita. Por eso Mathieu destacó que son muy interesantes los inversores corporativos, puesto que pueden aportar precisamente lo que le hace falta a una start-up (ver problemas crónicos).

Finalmente, Mathieu describió como el modelo de negocio condiciona el mercado accesible. Es mucho más interesante un modelo transaccional B2B. Un modelo freemium, dirigido a B2C y sin métricas es descartado de inmediato. El modelo freemium solo funciona en Silicon Valley, Israel y Hong Kong. Aunque es verdad que los modelos B2B implican mercados más pequeños, B2C es considerablemente más difícil y arriesgado.

En la próxima entrada compartiré con vosotros diez consejos de los mentores del programa para las start-ups locales.

martes, 11 de octubre de 2016

¿Por qué lo llaman riesgo cuando lo que quieren decir es incertidumbre?

(iStock.com/Christian Mueller)

Conducir sin ver lo que tienes delante supone incrementar el riesgo. Quizá por esta asociación natural entre riesgo e incertidumbre, se utiliza más el concepto riesgo y se ignora la incertidumbre, lo que puede llevar a errores de juicio. ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué peligros hay y cómo evitarlos?

Es verdad que conducir en la niebla incrementa el riesgo, pero el problema fundamental está en no ver lo que tienes delante, por lo que el riesgo que asumes es desconocido y podría ser inaceptable. Esto mismo te puede pasar en tu negocio.

El blackjack nos puede ayudar a entender lo que es riesgo. Las combinaciones de la baraja para conseguir 21 son perfectamente conocidas, así como las probabilidades de conseguir una combinación mejor que la banca de acuerdo a las reglas del juego. Esto permite a los jugadores experimentados tener una estrategia con una probabilidad precisa de ganar o perder, esto es riesgo.

Es evidente que el conocimiento perfecto de las combinaciones y sus probabilidades solo se da en situaciones artificiales, como en los juegos de azar. En la práctica trabajamos con un conocimiento imperfecto de los resultados que podemos esperar, esto es incertidumbre.

Una de las primeras lecciones que nos ofrece esta reflexión es que, aunque el riesgo se puede gestionar mediante herramientas matemáticas, estas no funcionan ante la incertidumbre. Para afrontar la incertidumbre usamos aproximaciones de la realidad, un ejemplo es el WACC (weighted average cost of capital). Esta herramienta permite asignar un coste de capital a cada proyecto de acuerdo al riesgo asumido, combinada con el DCF (discounted cash flow) te permitirá valorar si los retornos obtenidos son coherentes con el riesgo asumido. No te dejes impresionar, son solo modelos de la realidad que tienen que recurrir a suposiciones, es muy probable que dos expertos obtengan dos resultados diferentes a partir de los mismos datos y que cada uno sea capaz de defender el suyo con total autoridad. Los modelos no eliminan la incertidumbre, solo nos presentan un resultado posible en base a unas hipótesis.

De esta conclusión se extrae una segunda lección: la incertidumbre solo se puede reducir con conocimiento. Optimiza tu proceso de desarrollo de negocio para aprender. Los procesos de moda, como por ejemplo customer development, son metodologías para plantear y despejar hipótesis lo más rápido posible. Gestionan la incertidumbre al reconocer que hay cosas que no sabes, identificarlas y trabajar de forma ordenada para reducirla.

Finalmente, ¿qué hay en cuánto al futuro? Puesto que no sabes lo que va a pasar, no es posible reducir la incertidumbre acerca del futuro, por lo que ni siquiera lo intentes. Te propongo dos herramientas para gestionarlo:

1. Construye una narrativa de lo que crees que va a suceder. Una narrativa es básicamente una cadena de hipótesis que se suceden en el tiempo. Básate en evidencias que demuestren que esas hipótesis son razonables. A medida que pasa el tiempo, tus hipótesis se validarán, o no, utilízalas como hitos para corregir el rumbo de tu negocio.

2. Construye escenarios futuros. El método anterior se limita a imaginar un futuro posible, con los escenarios nos permitimos imaginar más de uno. ¿Existe algún evento o desarrollo futuro clave para tu negocio? ¿Te inquieta algo en particular? Utilízalo para desarrollar dos escenarios futuros opuestos, prepara una narrativa que explique como llegarías a cada uno de ellos.  ¿Existen otras combinaciones de factores clave que te permitan construir más escenarios? ¿Puede tu negocio sobrevivir en esos escenarios? ¿Qué señal te podría advertir a tiempo de un escenario hostil para tu negocio? No olvides que ante la incertidumbre las probabilidades no funcionan por sí solas, puedes hacerte un modelo en base a tu narrativa y otras hipótesis, pero es solo eso, un modelo, por lo que ten cuidado con obsesionarte con "un escenario más probable" que te haga ignorar otras posibilidades. Quizá debas elegir un escenario y concentrarte en él, pero hazlo con toda la intención, poniendo señales de alarma para mitigar las consecuencias a medida que la incertidumbre se va resolviendo.

En conclusión, las herramientas de gestión de riesgo tienen limitaciones en la práctica, aceptar la incertidumbre y construir una narrativa te ayudará a afrontar la complejidad en la que operas.


Lectura adicional sobre riesgo, incertidumbre y el uso de herramientas: