martes, 1 de agosto de 2017

Conversaciones difíciles

(iStock.com/Highwaystarz-Photography)

Tendemos a evitar conversaciones difíciles, pero las organizaciones se construyen con personas y se gestionan con conversaciones, por lo que no es una buena práctica rehuirlas.

Una de las conversaciones más difíciles que he tenido fue con una compañera que no gestionaba correctamente su tiempo y el de sus compañeros (me tomo amplias libertades literarias para proteger su identidad). Sus compañeros se quejaban de su manera de trabajar, mientras que ella estaba segura de hacerlo bien y creía contar con el apoyo de sus compañeros. Luego de reunir evidencias objetivas, me reuní con ella para explicarle qué estaba haciendo mal y por qué esto era así. Tenía varios puntos, pero luego del primero era evidente que esta conversación era demasiado para ella. No tenía sentido seguir, el mensaje principal estaba lanzado, así que di por terminada la conversación. El cambio no fue inmediato, pero poco a poco se hizo evidente que había escuchado y decidido hacer cambios.

Lo cierto es que debería haber tenido esta conversación antes, dejé pasar demasiado tiempo y perjudicó el rendimiento de mi equipo.

En este caso, el resultado final fue excelente en todos los sentidos, ¿debería presumir de ello? La verdad es que mi contribución fue minúscula comparada con su esfuerzo, dedicación y profesionalidad. Además, en otros casos, mi intervención no tuvo tanto éxito y en (contadas) ocasiones se produjeron tensiones que he arrastrado durante años. ¿Debería castigarme por ello? Estos casos suelen estar enredados por un cúmulo de malas decisiones por las partes envueltas, suele ser difícil identificar un solo error que nos llevó al resultado final. Lo que sí quedó claro es cómo proceder a partir de allí, de haber evitado la conversación, la situación habría empeorado y faltarían "palancas" para gestionarla correctamente.

Ni por un momento pienses que puedes cambiar personas, solo puedes indicar el camino. Prepárate bien, sé objetivo y respeta su dignidad. Confía en que ellas harán el camino.


Para profundizar en esta idea:

lunes, 24 de julio de 2017

¿Por qué invertí en Badi?

(Badiapp)

La semana pasada recibí los papeles de mi primera inversión en una start-up: Badiapp 2015 S.L.

Creo conveniente dejar por escrito por qué decidí hacer la inversión. He aquí algunos criterios que he tenido en cuenta:

1) Señales: Invierto de la mano de Eneko Knörr y Enrique Dubois, ambos son inversores de experiencia. Badi tiene entre sus inversores a Mangrove, que cuenta entre sus éxitos a Skype. Me encanta la imagen elegida. La documentación para los inversores es de excelente calidad.

2) Problema que resuelve: Encontrar compañero de piso. Los que hemos pasado por la experiencia de compartir piso, sabemos la carga emocional que implica buscar piso y dar con los compañeros adecuados. Badi pone a tu disposición la tecnología del siglo XXI para resolver este viejo problema. Quienes deciden compartir piso suelen ser jóvenes, por lo que la solución con base tecnológica de Badi se adapta muy bien a su objetivo.

3) Tamaño del mercado: Compartir piso es un problema mundial y no está limitado a estudiantes. El mercado accesible por Badi es enorme. No veo barreras geográficas para la propuesta de valor, de hecho, Badi ya está haciendo pinitos en Italia.

4) Momento: El crecimiento de Badi es el que se espera de una start-up en esta fase: un cohete.

¿Por qué no la pruebas y me cuentas qué te parece?