viernes, 12 de agosto de 2016

¿Cómo protejo mi idea?

(iStock.com/jesadaphorn)

Los emprendedores suelen tener temor de que les copien su idea, por lo que se resisten a comentarla con otros. Hay quien demanda un NDA antes de tener una conversación (aquí encontrarás mi opinión sobre esto). Esta manera de pensar te aísla y eso es malo. Nada como rebotar ideas con gente que tenga una perspectiva diferente a la tuya, te resultará muy enriquecedor. Tranquilo, nadie te va a copiar hasta que demuestres que funciona. Esa es la razón por la que ejecutar rápido es tu mejor protección.

Otro error suele ser idealizar la protección que una patente te puede ofrecer (ver caso Tesla vs. Marconi). No me malinterpretes, una patente puede ser un buen instrumento, pero no lo es en todos los casos y puede no serlo para ti. Pregúntate: ¿En realidad quieres emplear tu escaso tiempo y dinero en largos pleitos con resultado incierto? La realidad es que a medida que desarrolles tu negocio encontrarás mejores maneras de hacer las cosas. Que copien tus ideas viejas, tú innova más rápido y déjalos atrás. Esa es tu mejor defensa. Lo cual no significa que no debas patentar, si te parece bien, lo comentamos más adelante.

Finalmente, no olvides que es el mercado el que decidirá quién gana. Ejecutar más rápido te permitirá aprender del mercado, entender sus necesidades y establecer una relación con él antes que tu competencia.

En conclusión, tu mejor protección es ejecutar rápido, más rápido que tu competencia. Como empresa pequeña, tu gran ventaja es la agilidad, ¡úsala!


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